La acción, impulsada por redes de solidaridad internacional, pone en evidencia el rol creciente de la sociedad civil frente a la inacción de los gobiernos. La mayor flotilla humanitaria de la historia se dirige a Gaza para crear un corredor humanitario y romper el bloqueo israelí. La delegación argentina, integrada por figuras como Ramiro Giganti y Carlos Trotta, participará en esta misión. El pasado 11 de abril, miles de personas se movilizaron en las calles de Buenos Aires en solidaridad con Palestina. Las protestas se extendieron por todo el mundo: en Roma, Italia, los manifestantes portaron un enorme sudario con los nombres de más de 21.000 niños palestinos asesinados, y en Málaga, España, se quemó un muñeco que representa al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. En la Plaza Dam, en Ámsterdam, se instaló un memorial con miles de zapatos infantiles en homenaje a los niños muertos en Gaza. La quema de la figura de Netanyahu provocó un choque diplomático, con Israel acusando a España de «antisemitismo». «Este genocidio se tiene que terminar, Palestina tiene que ser libre», afirmó Ibrahim, mientras que Dominique añadió que «todo el mundo en esta tierra puede vivir en pie de igualdad».
Delegación argentina se une a la flotilla humanitaria hacia Gaza
La mayor flotilla humanitaria de la historia partió de Barcelona hacia Gaza con el objetivo de romper el bloqueo israelí. Una delegación argentina, con figuras políticas y sociales, participa en la misión. Se realizaron masivas protestas en apoyo a Palestina en Buenos Aires y en todo el mundo.